Aleksandra Kolontái

Alexandra kollontai, russian revolutionary, social theorist and stateswoman (1872-1952), kollontai in 1910. (Photo by: Sovfoto/Universal Images Group via Getty Images)

Hemos hablado muchísimo de mujeres que cambiaron la historia, que propiciaron una mejora radical en los derechos de las mujeres. Pero siempre han sido españolas, americanas, inglesas y alguna que otra francesa o alemana.

Hoy vamos a hablar de una de más lejos: Aleksandra Kolontái. La primera mujer de la historia (al menos de la historia moderna) en ser ministra de un gobierno. Rusa de familia aristócrata, de raíces ucranianas y finlandesas, hija de un militar zarista y una familia materna maderera. Se llevaba mejor con su padre porque su madre se oponía a que estudiase porque no era propio de una mujer. Su madre también se opondría al que fue su marido, un joven estudiante de ingeniería de origen modesto.

Participó en los acontecimientos revolucionarios de 1905 tras presenciar la matanza de obraros frente al Palacio de Invierno. A raíz de eso se dedicó a escribir artículos y organizando asociaciones de trabajadoras. Ahí tuvo que exiliarse por primera vez, al escribir un artículo animando a los finlandeses a independizarse de Rusia. Eso le dio oportunidad de estudiar en el extranjero y de tomar contacto con movimientos revolucionarios europeos, de Suiza, Alemania, Gran Bretaña y Francia.

Se opuso a la primera guerra mundial por considerarlo un suceso imperialista al servicio de las clases dirigentes.

Cuando se produjo la revolución rusa fue ministra de bienestar social. Como decíamos antes, la primera mujer ministra de un estado moderno.

¿Y por qué nos hemos acordado de ella? Porque al frente del ministerio impulsó la igualdad de voto, la igualdad de salario a igualdad de trabajo, se aprobaron leyes de derecho al aborto y divorcio, se crearon campañas públicas para dar a conocer a las mujeres sus nuevos derechos. Se crearon maternidades, guarderías y hogares para niños. Y… tachán… se estableció un permiso de tres días para mujeres con reglas dolorosas. Sí. Eso se había logrado en Rusia hace algo más de un siglo.

Desgraciadamente, tras la muerte de Lenin y la llegada de Stalin, este tiró abajo gran parte de los progresos sociales y Aleksandra se vio obligada a exiliarse por segunda vez para evitar sufrir el mismo destino que tantos otros.

Pero desde aquí, nuestra admiración sobre esta mujer que logró, hace un siglo, cosas que en otros lugares tardaron varias décadas en lograrse. Y algunas, como el tema del derecho al permiso por reglas dolorosas, que aún se tienen que pelear un siglo más tarde.

Y como esto es el blog de una librería, os dejamos un enlace a sus libros y libros sobre ella, que sorprendentemente (o no) hay varios publicados y con ediciones vigentes: https://www.libreriafaro.com/es/busqueda/listaLibros.php?tipoBus=full&palabrasBusqueda=kollontai&boton=Buscar